jueves, 6 de mayo de 2021

2 MAS 2 NO DA 7

La democracia es un sistema político en el que la soberanía reside en el pueblo. La misma palabra lo dice. Del griego, demos (pueblo) y kratien (gobernar). Obviamente, dada la enorme cantidad de pobladores de un país, esta democracia se efectiviza a través de representantes. (Imagínese, si no, lo que sería una asamblea compuesta por 40 millones de argentinos, en vez de una por 257 diputados y otra por 72 senadores.) Esto se traduce, livianamente, en la frase: "Democracia es cuando el Gobierno hace lo que el pueblo quiere". 

Me permito, por lo menos, ver esta frase con algún reparo.

Se supone que, si el pueblo elige representantes, queda en manos de estos la toma de decisiones. No estoy diciendo que se le de un cheque en blanco a los políticos y que no se pueda cuestionar nada pero, no estaría mal que los cuestionamientos fuesen con fundamentos válidos, no basados en oponerse por oponerse.

Y tampoco estaría mal que los gobernantes gobernaran. Que, por una vez, tomen las decisiones que deban tomarse, sin mirar las redes sociales. 

Es perverso que se fogoneen medidas que ponen en peligro la vida. Y se fogonean. Resulta que a mucha gente, que enaltece al "primer mundo", en este caso no le importa que Ángela Merkel haya suspendido las clases presenciales en Alemania, siguiendo las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud, habiendo en ese país menos casos diarios per cápita que los que actualmente hay en Argentina. Y teniendo los alemanes un sistema de salud que nada tiene que envidiarle a la Argentina.

Sin embargo, aquí, vemos (no sin perplejidad) que algunos gobiernos (opositores y también oficialistas) gobiernan en base a encuestas, aplican criterios distintos al Gobierno Nacional, acuden a la justicia (que co-gobierna, peligrosamente) o intentan forzar decisiones por miedo a las próximas elecciones que, por supuesto, le importan mas que la VIDA de la gente.

Entonces aparece Horacio Rodriguez (de segundo apellido Larreta) abriendo las escuelas con el aval de una justicia que hace rato se sacó la venda, Perotti, reuniéndose con el Jefe de Gabinete de la Nación, Santiago Cafiero, para tratar de que se revea la calificación de alarma para Rosario y San Lorenzo, así vuelven las clases presenciales, o Javkin, Intendente rosarino, con un argumento pobre y engañoso, tratando de que vuelvan las clases presenciales. Dice Javkin que entre un 18% y un 25% de las camas de los efectores de salud de la ciudad están ocupados por pobladores de ciudades y pueblos vecinos. ¿Y? ¿Están ocupadas las camas o no? Respuesta: ¡SI!. El porcentaje es el que es. No importa si hay pacientes de Funes, Acebal o Pueblo Esther.

En fin... Todo sea por las encuestas.

Me pregunto que hubiese pasado en Vietnam si el Primer Ministro Nguyén Xuán Phuc, (desde el 5 de abril, Presidente de la Nación asiática) hubiese hecho encuestas antes de tomar medidas claramente antipáticas para los 99 millones de vietnamitas. Hoy, ¿podría exhibir los números que exhibe? 

Worldometer (O. N. G. de prestigio mundial, con sede en mas de veinte países) informa en tiempo real los casos de coronavirus en todos los países. Vietnam, que tiene 1.300 kilómetros de frontera con China (epicentro de la pandemia) tiene 3.090 casos y 35 muertos. Su gobierno marxista leninista no hizo encuestas. GOBERNÓ.

Francamente, uno no puede menos que sentir envidia.

Envidia porque ellos entendieron que a la economía la hacen los seres VIVOS.

Envidia porque ellos entendieron que la emisión no genera inflación cuando no aumenta la base circulante en relación a la que hubiese habido en caso de continuar la actividad económica normal. Es decir, entendieron que, en condiciones pandémicas, la emisión no altera la relación oferta y demanda, que es lo que genera inflación.

Envidia porque cuando detuvieron las actividades y cerraron las fronteras, el gobierno se encargó de que a ningún vietnamita le faltase nada.

Tal vez hemos vivido equivocados. Tal vez hubiese sido muy bueno no tener ni una cama de terapia intensiva, ni oxígeno, ... ni nada. Ante una situación así, quizás el Gobierno Nacional, en vez de calcular la apertura o el cierre de escuelas y de otras actividades en base a las camas disponibles, habría tomado otras medidas. Porque, está claro, que si tuviésemos el triple de camas, tendríamos, mas o menos, el triple de muertos. 

Todo se mide en base al porcentaje de camas ocupadas. Si ese porcentaje es del 60%, todo está bien. Pero resulta que ese porcentaje se traduce en un número de muertos diarios. Digamos, 200. Y los muertos no son un número. Son historias que se truncan. Es alguien que no va a volver a menejar un taxi, no va a volver a tocar las teclas de la P. C. en la oficina, no va a volver a empuñar el fratacho, no se va a volver a abrazar con su familia...

Pero esto no le importa a los políticos. Entonces, nos ponemos contentos porque en la provincia de Santa Fe va a haber 29 camas mas para que muera la gente. Eso si, con oxígeno.

Pero los porcentajes, con estas nuevas camas, van a ser distintos. Rosario y Sante Fe podrán cambiar de categoría. Y van a volver las clases presenciales. ¡Eureka! ¡Albricias! Va a motir mas gente pero, los chicos van a ir a la escuela.

Mientras tanto, se sigue gobernando por encuestas. Y mirando las opiniones que se difunden por las redes sociales. Cuando, ciertamente, la democracia es otra cosa. Y los políticos lo saben.

Si yo tengo que decidir si el encofrado de una columna se debe hacer con hierro del 8 o del 12, no lo voy a someter a votación. Lo voy a consultar con un arquitecto, un ingeniero civil y un maestro mayor de obras. A no ser que no me importe que se me caiga algún puente.

Si debo combatir una pandemia, tendré que consultar con expertos en el tema, no mirar las encuestas, ni lo que publican los medios periodísticos aliados con la oposición.

Si estamos reunidas 10 personas y 7 afirman que 2 mas 2 da 7, esto no es así. No todo se somete a la democracia.

Hay que avisarle a Alberto Fernández, Omar Perotti, Pablo Javkin, y al 95% de los políticos de acá y del mundo, que 2 mas 2 da 4.


sábado, 10 de abril de 2021

LA SEGUNDA OLA, LA CANOSA, LA NADAL, LA BANALIZACIÓN DE TODO... Y LA PERDIDA COSTUMBRE DE PENSAR

El poder real siempre se las ingenió para lograr que, a todo, no se lo analice en profundidad. Sencillamente, porque al ir al fondo de las cosas se encuentran buenas razones para cuestionar lo importante, lo que las trasciende, los denominadores comunes que nos hacen ligar actitudes, acontecimientos, etc. y nos permiten ver que es poco lo que está librado al azar y que lo que sucede, en Argentina y en casi todo el planeta, no escapa a la lógica del engaño, del embuste, de una auténtica venta de humo. Todo en función de lograr el achatamiento de las expectativas de mínima de los pueblos y, de esa forma, apropiarse con tranquilidad de las riquezas aunque a muchos apenas les alcance para comer, o menos aun, pero no adviertan que esa situación es consecuencia de un modelo o sistema conocido como capitalismo. 
Para ello, la siniestra maquinaria del poder utiliza todos los medios a su alcance. Imaginables e inimaginables. Y esto es algo que, con el tiempo, se hace cada vez mas ostensible. 
Basta con comparar cuanto de importante hay en un noticiero de radio o televisión hoy y cuanto había hace cincuenta años. El advenimiento mismo de la televisión a los medios de comunicación es una muestra de lo que afirmo. Los diarios han perdido su carácter mayoritariamente informativo para repartir sus páginas entre el exaltamiento de policiales, los chismes del espectáculo, el sensacionalismo y algún poquito de seriedad. 
Y, para colmar el panorama, ahora están las redes sociales en las que cualquier imbécil puede decir lo que se le de la gana y, en muchos casos, hay millones de personas que les creen. Aparecen blogueros, youtubers, instagrameros, con total impunidad. Y no pasa nada. 
Ivana Nadal, a quien, lamentablemente, alguien le dio una vez la oportunidad de conducir un programa de T. V., sale diciendo que invadieron su cuerpo porque se tuvo que hacer un hisopado, la inefable cara de la T. V., Viviana Canosa, hace apología del delito al expresar que es libre de salir a la calle después de la hora 23 cuando, en uso de sus atribuciones constitucionales y ajustado a derecho, el Presidente de la Nación lo prohibió, para intentar, al menos con ese parche, (ya que nunca le dió el cuero para tomar medidas estrictas por el tiempo que fuera necesario) ptoteger la VIDA de los argentinos. Y todo como si nada. 
Y hasta tienen un numeroso coro de tontos.
Obviamente, estos personajes son posibles solo cuando hay gente que los sigue. Y esto se da cuando la inteligencia media está en el subsuelo. Porque personas con un vuelo intelectual gallináceo como Canosa o Nadal, o tantísimos otros, lejos de ser tomados como referentes, solo serían objeto de la befa generalizada si la gente pensara. 
Pero son años, años y mas años en los que la consigna "no pensar" está haciendo estragos en la humanidad. 
Lo mismo podríamos decir de la música si de degradación se trata. De cada mil canciones que se graban, una puede que tenga profundidad en la letra. Y esto también ahueca cerebros. Ya lo hacía el Club del Clan, mientras Silvio Rodriguez o Joan Manuel Serrat poetizaban con maestría y vendían menos discos que Leo Dan. Hoy sucede lo mismo o peor. La cumbia y el regatone tienen millones de seguidores mientras pocos conocen al enorme cantautor Jorge Fandermole, siempre empeñado en embellecer sus letras sin encontrar límites para ello. Este, (la música) es otro de los ámbitos en los que el poder taladra la materia gris de millones de personas.
Y, ni hablar, el ámbito político. Tímidamente, el peronismo del 45 incorporó algunos personajes para propagandizar y afirmar su gobierno. Discépolo en la música, Gatica en el deporte, apoyaban públicamente. Perón se sacaba fotos con ellos. Ese mal se potenció con el menemismo, que inventó legisladores, gobernadores, intendentes y funcionarios por el aprovechamiento de su fama ya que no por su idoneidad para el cargo propuesto. Reutemann, Palito Ortega, Ubaldo Rattín, etc. Y el PRO siguió, ad náuseam, esa endecha banalizadora. En Santa Fe nos libramos del payaso Miguel del Cel por muy pocos votos. Y ya que hablamos de Santa Fe, en Rosario lo estamos soportando a Marcelo Megna (radical dentro del bloque Cambiemos), famoso como chef y por sus programas culinarios de T. V., hablando de las bondades de UBER sin fundamento serio alguno y denostando a los taxis rosarinos cuyo sistema, funcionamiento y modernidad desconoce el cocinero devenido en concejal. Todo sea por disciplina partidaria. Y por la intención manifiesta de la Fundación Libertad de que UBER opere en Rosario. Y por la estrecha relación de la Fundación (que tiene muuuuuucho efectivo) con los miembros del PRO. 
Ya tuvimos otro famoso como Concejal. Era (y sigue siendo) veterinario y sus Proyectos mas importantes siempre estuvieron ligados a los perros. Nunca pensó seriamente en legislar para las personas. En fin... Digamos, en beneficio del PRO, que Cosia, el concejal en cuestión, no pertenecía a sus filas.
En definitiva, quiero recordar una vieja y acertada frase: "Zapatero a tus zapatos". O sea, si deseo saber algo sobre un virus, debo escuchar a un epidemiólogo, no a Ivana Nadal.
Si quiero comprender porqué se toman determinadas medidas políticas, debo acudir a periodistas especializados en el tema, no a Viviana Canosa.
Aunque no se den por enteradas, los zapatos de estos personajes son muy pequeños, no dan para que se metan en temas que no dominan. No las tomemos en serio, entonces.
Ya que el poder real no está interesado en hacer que la televisión se depure y mejore, arrojando por la borda a tantos tontos y nefastos que ocupan pantalla, dado que la caja embobadora es, cuanto mas embobadora, mas funcional a sus intereses, seamos nosotros los que cambiemos o apaguemos. 
Por favor. Defandámosnos, pensando, de tantos tontos, odiadores seriales y fogoneadores de la grieta. Pensar es el camino. Si Canosa y Nadal piensan por nosotros, estamos perdidos.
Y, para el que no lo sabe, estamos transitando la segunda ola del coronavirus, que es mas grave que la primera. 
Ya que tenemos (acá y en casi todo el mundo) un Presidente tibio que toma las medidas tarde y mal. 
Ya que no hicimos lo que Vietnam. (Cuarentena estrictísima durante los dos primeros meses de la pandemia con cierre de TODO excepto hospitales, uso correcto, tapando nariz y boca, y generalizado, del barbijo, disciplina y respeto de lo dispuesto por el gobierno, cierre de fronteras durante los primeros meses y actualmente apertura con conttoles férreos, higiene de manos, distanciamiento) todo lo cual permitió que hoy los 99 millones de vietnamitas estén cuidándose pero, haciendo vida prácticamente normal, con toda su economía funcionando, y tengan 35 muertos -sí, treinta y cinco, no treinta y cinco mil, ni mas de 50.000 como acá- y menos de 2.000 infectados, casi todos recuperados, a pesar de tener 1.300 kilómetros de frontera con China, que fue desde donde se expandió el sars cov 2) ya que parece que eso no podría ser posible en la Argentina, en donde la libertad de prensa llega a permitir que una persona que ni siquiera es periodista haga apología de la desobediencia a la ley y no la metan presa, por favor, pensemos, cuidémosnos, 
NADIE LO HARÁ POR NOSOTROS.

miércoles, 24 de marzo de 2021

30.000

30.000 luchas.

30.000 proyectos.

30.000 sueños.

30.000 deseos.

30.000 ilusiones.

30.000 historias.

30.000 soles.

30.000 familias.

30.000 solidaridades.

30.000 flores.

30.000 vientos.

30.000 ejemplos.

30.000 cimientos.

30.000 dignidades.

30.000 utopías.

30.000 poemas.

30.000 árboles.

30.000 VIDAS.

24 DE MARZO,

MEMORIA, POR LA VERDAD Y LA JUSTICIA.


lunes, 15 de febrero de 2021

HASTA NUNCA C. S. M.

  • RÍO TERCERO
  • CONSENSO DE WASHINGTON
  • INVESTIGACIÓN AMAÑADA EMBAJADA DE ISRAEL
  • INVESTIGACIÓN AMAÑADA AMIA
  • ASESINATO DE CABEZAS POR YABRÁN, AMIGO DEL PODER, A QUIEN EL COLEGA SACÓ DE SU ANONIMATO FOTOGRAFIÁNDOLO
  • CRECIMIENTO ECONÓMICO EXHORBITANTE DE TODOS LOS EMPRESARIOS QUE ERAN AMIGOS O ALIADOS, (YABRÁN ENTRE ELLOS)
  • INDULTO A LOS PRINCIPALES GENOCIDAS DEL PROCESO (VIDELA, MASSERA, ETC)
  • DESTRUCCIÓN DE SOMISA (REGALO DE SU OBRA SOCIAL A UN BANCO RIOJANO)
  • APROVECHAMIENTO DEL MAL FUNCIONAMIENTO DE ENTEL PARA PRIVATIZARLA A CAMBIO DE MEJORARLA
  • PRIVATIZACIÓN DE AEROLÍNEAS ARGENTINAS (NUESTRA AEROLÍNEA DE BANDERA) QUE, ENTONCES, ESTABA ENTRE LAS MEJORES DEL MUNDO
  • PRIVATIZACIÓN DEL CORREO A VALORES IRRISORIOS
  • PRIVATIZACIÓN DE FERROCARRILES A VALORES IRRISORIOS, TRANSFORMANDO A VARIAS POBLACIONES EN "FANTASMAS"
  • PRIVATIZACIÓN DE AGUAS ARGENTINAS A VALORES IRRISORIOS
  • PRIVATIZACIÓN (CON DIPUTRUCHO, POR LO QUE SE DEBIÓ VOLVER A VOTAR) DE Y. P. F.
  • MANEJO DESCARADO DE LA JUSTICIA. A DOS MESES DE ASUMIR LA PRESIDENCIA DE LA NACIÓN, PRESENTACIÓN DE UN PROYECTO QUE FUE APROBADO MESES DESPUÉS, DISPONIENDO AUMENTAR LOS MIEMBROS DE LA CORTE DE 5 A 9 PARA TENER MAYORÍA PROPIA. 
  • ELIMINACIÓN DE LA JUNTA NACIONAL DE GRANOS
  • ELIMINACIÓN DE LA JUNTA NACIONAL DE CARNES
  • ELIMINACIÓN DE LA DIRECCIÓN NACIONAL DEL AZÚCAR
  • APERTURA INDISCRIMINADA DE IMPORTACIONES
  • DESTRUCCIÓN DE LA INDUSTRIA NACIONAL
  • VALOR FICTICIO DEL DÓLAR
  • PÉRDIDA DEL PODER ADQUISITIVO DE LOS TRABAJADORES
  • AUMENTO DE LA DESOCUPACIÓN
  • PISTA DE ATERRIZAJE A 800 MTS DE SU CASA DE ANILLACO,  ("LA ROSADITA")
  • VIAJE A PINAMAR EN TRES HORAS Y MEDIA EN FERRARI TESTAROSSA QUE DEVOLVIÓ PARA EVITAR UN JUICIO EN SU CONTRA
  • INTENTO DE ATROPELLO A LA CONSTITUCIÓN PARA LOGRAR LA RE RE ELECCIÓN
  • ORGANIZACIÓN DE SAQUEOS PARA APURAR SU ACCESO AL GOBIERNO
  • BANALIZACIÓN Y FARANDULIZACIÓN DE LA POLÍTICA HASTA LÍMITES INTOLERABLES
  • REGALO DE CANAL 13 Y RADIO MITRE A MAGNETO
  • REGALO DE CANAL 11 A VIGIL
  • REGALO DE RADIO 10 Y UBICACIÓN PRIVILEGIADA EN EL DIAL A HADDAD
  • RECONOCIMIENTO DEL USO DE LA MENTIRA EN CAMPAÑA ("SI LES DECÍA LO QUE IBA A HACER, NO ME VOTABAN".)
  • AMPARO EN SUS FUEROS ¡¡¡HASTA DESPUÉS DE SU MUERTE!!! (FUÉ VELADO EN EL SALÓN AZUL DEL SENADO) PARA EVITAR EL ACCIONAR DE LA JUSTICIA POR LA VENTA ILEGAL DE ARMAS A ECUADOR
  • ETC ETC ETC
Carlos Saúl Menem
QEPD
Para siempre.
Por suerte.

jueves, 31 de diciembre de 2020

QUE EL AÑO NUEVO DE 2.O22 NOS ENCUENTRE SIN BARBIJOS!!!

 Uno siempre se tienta a hacer balances los fines de año. 

Pero, me voy a resistir a esa costumbre bancaria, aunque trataré de reflexionar sobre el hecho mas importante del año para el planeta todo.

Obviamente, hablo del coronavirus.

El Covid 19 nos confirmó que nunca, ni siquiera en el peor de los escenarios, se van a dejar de lado los odios, los prejuicios o, simplemente, "la grieta", fogoneada por quienes adoran el poder, aunque esta grieta se haya cobrado vidas en el marco de la pandemia.

Es difícil que la gente comprenda que hay un motivo fundamentalmente importante que ha llevado a algunos países a que el Covid casi no los castigue. Y, justamente, se trata de países en los que no hay lucha de clases, como diría Carlos Marx, o grieta, como lo rebautizara Clarín.

China, 160 millones de habitantes, epicentro de la pandemia: 87.000 casos. 4.600 muertes.

Cuba, bloqueada comercial, política, militar y socialmente, 11 millones 300 mil habitantes: 11.800 casos. 146 muertes.

Vietnam, 1.300 kms. de frontera con China, casi 99 millones de habitantes: 1.400 casos. 35 muertes.

Venezuela, bloqueada, sancionada, con fondos incautados en el extranjero, con dos Presidentes, 28 millones 400 mil habitantes: 113.000 casos. 1.025 muertes.

¿Cuál es el denominador común en estos países?: No hay capitalismo, o casi. O sea, el capital (el dinero) si bien no deja de ser importante, ocupa un segundo plano, detras de la vida. Así de sencillo.

Ellos no tienen ex presidentes perversos que, estando en Francia, digan: "Acá se respira libertad", comparando maliciosamente ese país con el propio, cuando Francia salía de la primera ola del virus y su país sufría el alza de esa primera ola, obligando a quedarse en casa y extremar los cuidados. Ex Presidentes que no digan nada cuando en Francia, por la segunda ola, llegó el toque de queda. Ex Presidentes que fogoneen marchas anticuarentena, o antivacuna o, sencillamente, anti todo.

Pero, peor aun, ellos (y casi ningún país del mundo, salvo contadas exepciones, como la poco concurrida quema de barbijos en Berlin) no tienen millones de tontos que apoyen con su concurrencia o con su discurso, esas marchas antitodo.

Y tampoco tienen un Presidente que no se anime a emitir suficiente moneda para compensar el stop de la economía. No tienen un Presidente al que la oposición vernácula y el stablishment económico global le tuerzan el brazo y lo obliguen a suavizar el aislamiento social, aunque esto traiga mas muertes. No tienen un Presidente que flexibilice las medidas restrictivas en base a las camas de terapia intensiva disponibles. 

Ciertamente, hubiese sido mejor si no disponíamos de camas de terapia intensiva, ya que, si la idea era no pagar el costo político de tener que elegir a quien salvar y a quien dejar morir, como en algún momento sucedió en Estados Unidos, España o Italia, se habrían tomado las medidas restrictivas necesarias para evitar muertes.

Nuevamente digo "peor aun", nosotros tenemos millones de ciegos que, sólo por apoyar a un color político (o por repudiar a otro color político) no son capaces de reconocer lo que se hizo mal y justifican todo sin fundamento serio alguno.

Borges sabía decir "Los peronistas no son buenos ni malos, son incorregibles". Despojándonos de toda inclinación político-partidaria pero, observando la realidad, bien podríamos decir: "Los argentinos no son buenos ni malos, son incorregibles".

Mi única esperanza es que, ojalá mas temprano que tarde, se produzca un crecimiento intelectual individual y colectivo en Argentina y en el mundo, que permita comprender las cuestiones de fondo que nos llevan a tanto desastre. Y una de esas cuestiones de fondo (la mas importante a mi juicio) se llama capitalismo. Un sistema que debería estar perimido hace años, debido a su fracaso, que es estructural y no por su implementación. Un sistema que permite y prohija que el patrimonio de las 8 personas mas ricas de la tierra sea igual al de los 3.600 millones (medio planeta) mas pobre. Un sistema que permite que los obscenos despilfarros en guerra sean mas que lo que haría falta para que no muera nadie de desnutrición. Un sistema que gasta en seguridad mas que en educación. Un sistema que, ante la pandemia, privielegió la economía a la vida, sin entender en su ceguera que a la economía la hacen los seres vivos.

Podría seguir un buen rato pero quiero tener tiempo para descorchar la sidra y, en ese momento, expresar mi deseo, que es el siguiente: Ojalá el raciocinio le gane al egoísmo y al individualismo y, a pesar de todo, ojalá el próximo fin de año, para el que faltan 365 días, (ya que este no) nos encuentre unidos y sin barbijo. Y, por último, ojalá que el año próximo en lugar de contar 83 millones de contagiados de coronavirus, contemos 83 millones de contagiados de solidaridad y de amantes de la igualdad y la justicia social.



miércoles, 25 de noviembre de 2020

HASTA SIEMPRE DIEGO

Surgió de lo mas bajo y llegó a lo mas alto en un abrir y cerrar de ojos.

Nació y se crió en Villa Fiorito. Iba a practicar a los 12 años de edad a Argentinos Juniors en verano con un pantalón de corderoy, porque era el único que tenía.

Fué durante casi cuarenta años una de las 100 personas mas famosas del mundo. 

Así como a un artista se lo debe juzgar por sus mejores obras, no estaría mal que a Diego se lo juzgue por sus aciertos antes que por sus errores. Es decir, por su admiración por Fidel antes que por su amistad con Menem. Y, en la cancha, por sus tantos partidos en la selección, por su golazo a los ingleses, antes que por su pálido paso por Newells Old Boys.

Párrafo aparte para algunos periodistas que hoy aparentan dolor. Son los mismos que lo fustigaron, sin comprender sus orígenes, sin saber lo que significa ser Maradona, viniendo desde el subsuelo, sin valorar su rebeldía, su postura siempre a favor de los humildes, sus peleas con la F. I. F. A., etc.  Probablemente, a ellos, y a los importantes medios en los que se desempeñan, lo que les molestó siempre fue su origen. 

Decimos entonces: Aguante Fiorito.

Y te damos las gracias diez, por hacer justicia con los ingleses. Fué por los ingleses, socios del equipo Ligier, que uno de los mejores pilotos argentinos de la historia (Oscar "Poppy" Larrauri) no pudo continuar su carrera en la Fórmula 1 tras ser campeón europeo de la Fórmula 3. Sólo porque era 1.982. Sólo por ser argentino. ¿Qué tenía que ver Malvinas? Poppy debió esperar varios años para acceder a la máxima categoría del automovilismo mundial, hasta que, ya tarde, por su edad, logró subir al último auto de la grilla, el Minardi. E igual lo hizo andar mas rápido de lo esperado.

Diego se vengó, quizás sin saberlo, de aquella injusticia que truncó la carrera deportiva de otro argentino. Y sacó a los ingleses del mundial 86. Y nos dió a todos los argentinos una pequeña (gran) alegría, tras la tristeza que significó la actitud pirata del imperio británico (como siempre y como en todas partes) en Malvinas.

También logró en Italia, que el sur estuviese menos olvidado.

Y siempre se enfrentó al establishment. No es poco para un "simple" jugador de futbol.

Esta vez, Maradona no pudo con Maradona. Cada día le costaba mas la lucha. Con sus contradicciones, con sus errores, con su entorno, por su salto a la fama, por los aduladores, por el negocio que estaba por encima del hombre. Nunca fue fácil para Maradona ser Maradona. Y esta vez Maradona dijo basta. 

Habría mucho mas para decir...

Hay poco mas para decir.

Chau genio. Hasta siempre.

viernes, 14 de agosto de 2020

UN MÉDICO POR LA VERDAD EN SERIO

 Otras Campanas

PANDEMIA – Carta abierta a los imbéciles

PÁJARO ROJO
14/08/2020 22:04

Mi nombre es Juan Manuel Jiménez Muñoz. Soy médico de familia en Málaga. Tengo 60 años, y ejerzo mi profesión desde hace 35. Mi número de colegiado es el 4.787. Y este dato lo aporto por si alguien, a raíz de esta lectura, me quiere denunciar o poner una querella. Será un honor.

El método científico, desde Galileo Galilei, nos ha sacado de las sombras. La electricidad, la radio, la televisión, los GPS, los teléfonos, los viajes espaciales, los antibióticos, las vacunas, los telescopios, la anestesia general, el saneamiento de las ciudades, la depuración del agua, las radiografías, las resonancias, los rascacielos, los aviones, los trenes, el cine, las fotografías, los ordenadores, y nuestra vida al completo, dependen de una ocurrencia de Galileo. Una ocurrencia en tres pasos para averiguar entre todos cómo funciona el mundo:

1-Establecer una hipótesis plausible sobre un problema concreto. Por ejemplo: “yo creo que el agua estancada contiene unos animalitos minúsculos que causan enfermedades”. O: “yo creo que cuando un imán gira alrededor de una bobina se genera una corriente eléctrica”. O: “yo creo que la Tierra gira alrededor del Sol, y no al revés”.

2-Realizar experimentos para comprobar la veracidad o la falsedad de esa hipótesis.

3-Publicar los experimentos para que cualquier otro los pueda reproducir, afirmar o refutar.

Y ya está. Qué tontería. Y gracias a eso, Y NADA MÁS QUE A ESO, la sociedad de 2020 es completamente diferente a la de 1700. Diré más. Si como por arte de magia pudiésemos trasladar un habitante del año 1 hasta el año 1700, apenas notaría diferencias en lo esencial de la vida: se adaptaría sin problema. Pero si trasladásemos a un habitante del año 1700 al 2020, se moriría del susto. Literalmente.

Gracias al método científico tenemos herramientas para erradicar una pandemia, o para hacerla soportable: la del coronavirus, por ejemplo. Gracias a la ciencia no hay viruela. Gracias a la ciencia no hay leprosos en Europa (o son casos muy contados). Gracias a la ciencia, los pacientes VIH positivos ya no se mueren de SIDA, sino que llevan su enfermedad como los pacientes crónicos. Gracias a la ciencia, muchos cánceres se curan.

Y que después de 300 años de éxitos tenga uno que soportar lo insoportable, resulta estremecedor: la caída del modelo y la sustitución por la farsa, por la charlatanería, por la incultura, por el pensamiento mágico, por la vulgaridad, por el despropósito y por la democracia aplicada a la ciencia, donde el analfabeto opina sobre el coronavirus en igualdad de altavoces que el más docto catedrático de virología, y donde los tratamientos y las medidas de contención de una epidemia son a la carta.

Hay grupos organizados que parecen añorar la Alta Edad Media, aquella que tan magníficamente plasmó Umberto Eco en “El Nombre de la Rosa”: con su mugre y sus hambrunas, con sus gentes muriéndose de peste o de viruela, con los libros encerrados en monasterios sin acceso para nadie, sin luz eléctrica, sin agua potable, sin nada.

Aunando esfuerzos, una mezcla infernal de terraplanistas, antivacunas, conspiranoicos, sectas satánicas, neonazis, adoradores de ovnis, hedonistas ácratas, cazadores de masones, fetichistas de los porros, delirantes con el 5G, ecologistas que no han visto jamás una gallina e imbéciles con pedigrí, pululan en todas las redes sociales instaurando una nueva religión que, mucho me temo, está calando más de lo que imaginaba en una población carente de cultura y liderazgo. Eso no es nuevo. Tarados los hubo siempre. Pero médicos y biólogos liderando imbéciles acientíficos y abjurando de la ciencia para adquirir una fama pasajera, eso nunca lo viví. Y nunca pensé que mis ojos lo verían. Y nunca creí que los Colegios de Médicos, o de Biólogos, giraran la cabeza hacia otra parte y no alzaran su voz contra el medievalismo.

Que un grupo de 200 médicos se autodenomine “Médicos Por la Verdad”, ya es una ofensa gravísima para el resto de los médicos que ejercemos en España, que somos 160.000. Porque quiere decir, ni más ni menos, que los 159.800 médicos restantes que no estamos en la secta somos “Médicos Por la Mentira”. Y a mí no me llama mentiroso ningún hijo de la gran puta. Por mucho título que tenga.

Que se estén dando conferencias, y publicando libros (uno de ellos con seis ediciones en un mes), para afirmar que no hay pandemia, o que los individuos sin síntomas no contagian, o que esto es igual que una gripe, o que es preferible la experiencia personal a las publicaciones científicas revisadas por pares, o que el dióxido de cloro funciona contra el coronavirus, o que el dióxido de cloro no es tóxico, o que las vacunas que existen ahora provocan autismo, o que las vacunas llevan microchips para controlarnos, o que los aviones esparcen desde el cielo cristales para contagiarnos, o que no llevar mascarillas es un acto saludable de rebeldía, resultaría risible si no fuese mortal de necesidad, y si quienes defienden esas barbaridades fuesen mariscadores gallegos, aceituneros andaluces o pescadores cántabros, y no licenciados o doctorados por una Universidad.

Hace poco, sesenta imbéciles acudieron a Las Canarias para reunirse en una playa a contagiarse a propósito. Habían quedado por Internet. Y yo, desde mi muro, acuso a quienes deberían ser líderes sociales, y no lo son, de favorecer esos comportamientos criminales con sus discursos absurdos.

No es época de división, ni de actuar cada uno a su bola. Por desgracia, nadie lidera la crisis. Es evidente. Digo ningún político. El Gobierno Central ha dimitido de sus responsabilidades. Incluso tiene que sobornar a los autonómicos para que acudan a las reuniones. 17 Reinos de Taifas, 17 desastres organizativos. A cuál peor. Ni una puñetera norma en común. Ni un solo registro compatible. Y además de eso, por si fuese poco, una sarta de embusteros con el título de licenciado envenenan a la sociedad en lugar de aconsejarla, de guiarla, de cuidarla, prestándose a decir lo que muchos quieren escuchar, lo que ahora vende: que el coronavirus es un invento de las superpotencias para disminuir la población mundial, para enriquecer a las farmacias y para cargarse a los ancianos, pero que, sin embargo (y mira tú que curiosa paradoja), la tal pandemia no existe.

Compañeros médicos, biólogos, abogados, farmacéuticos y licenciados de toda clase y condición que habéis optado por llevarnos otra vez a la Edad Media: sois la vergüenza de la profesión, y no sois dignos de que os llamemos compañeros, y mucho menos científicos. Sois pocos, pero metéis mucho ruido y confundís. Sois pocos, sí. Pero mala gente. Y decís cosas por las que, de haberlas dicho en la Facultad de Medicina o de Biología cuando eráis estudiantes, jamás habríais obtenido ese título del que ahora os valéis para vuestro propio beneficio. Un título del que, si de mí dependiera, seríais desposeídos de inmediato. Lástima que no se pueda.

Podría elegir muchas estupideces de las que defendéis, muchas barbaridades solemnes, pero me centraré en una sola, que en vuestra boca merecería la cárcel: “las personas sin síntomas no contagian”. Cagoentóloquesemenea. ¿Dónde estabais el día que explicaron la tuberculosis, o el SIDA, o la varicela? ¿No contagian los VIH positivos a pesar de estar asintomáticos? ¿No hay tuberculosos bacilíferos sin síntomas de enfermedad? ¿No se contagia la varicela desde pacientes en fase prodrómica? En fin. Mejor callar, que me van a estallar las meninges.

Sois líderes que habéis elegido no serlo para convertiros en bufones. Y eso, en época de zozobra, no tiene perdón de Dios. Ojalá se os seque la yerbabuena.

Ah. Y otra cosa. Mis señas las di al principio. A ver si tenéis cojones para meteros conmigo. Cojones, digo; ya que neuronas… las justitas pa beber sin ahogarse.

Cagoentó.

Firmado: Juan Manuel Jimenez Muñoz, Médico del Servicio Andaluz de Salud, Colegiado en Málaga 4787.